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bonorum publicado imponitur. Sin autém per vim raptus virginis, vel viduse, vel sanctimonialis, vel alia? fuerit perpetratus, tune et peccatores, et ei, qui opem flagitio dederunt, capite puniuntur, secundúm nostrse constitutionis deíinitionem, ex quá haee apertiüs possibile est scire.

blica, y si es sin armas, incurren en la confiscación de la tercera parte de sus bienes. Pero si con violencia se hubiera cometido el rapto de una mujer virgen, ó de una viuda, ó de una religiosa, ó de otra mujer, entonces los delincuentes y los que los auxiliaron serán castigados con la pena de muerte, al tenor de una constitución nuestra, en la que podrán encontrarse mas pormenores acerca de este punto.

La constitución á que alude la última parte del texto es la ley ünica, tit. XIII, lib. IX del Cód.

Comentarlo.

Lex Julia de vi publica seu privatá.—Ignórase si esta ley se dio en tiempo de Cesar ó de Augusto, y si eran dos leyes, una que hablaba de la violencia pública, y otra de la privada, ó era una sola que comprendía las dos clases de violencia. Sea de esto lo que quiera, antes de la ley, ó de las leyes Julias, se habian dado ya para reprimir la violencia la ley Plocia y otra propuesta por Pompeyo. Constantino, en lugar de la pena de deportación, estableció la de muerte; pero Jusliniano volvió á restablecer la pena antigua, y castigó los raptos de mujeres del modo que en el texto se espresa.

Lex Julia peculatus eos punit, qui pecuniam vel rem publicam vel sacram, vel religiosam furati fuerint (o). Sed si quidém ipsi judices, tempore administralionis publicas pecunias substraxerunt, capitali animadversione puniuntur, et non solum hi, sed etiam, qui ministerium eis ad hoc exhibuerint, vel qui substractas ab his scientes swtceperint. Alii vero qui in hanc legem inciderint poenae deportationis subjungentur (6).

La ley Julia contra el peculado, 9 castiga á los que hurtan dinero ó cosas públicas, sagradas ó religiosas (a). Si son los magistrados los que han hecho la sustracción de caudales públicos durante el ejercicio de sus funciones, sufren pena de muerte, del mismo modo que sus cómplices y sus encubridores á sabiendas. Todos los demás que incurrieren en esta ley, quedan sujetos n la pena de deportación (b).

(o) Conforme con Ulpiano. (Ley 1, tit. XIII, lib. XLVIII del Dig.) (b) Conforme la última parte del texto con Ulpiano. (Ley 3 del mismo titulo y libro.)

Contratarla.

Lex Julia peculatus.— Esta ley de que tampoco » sabe si se di» en tiempo de Julio Cesar ó de Augusto, es llamada en el Digesto (i) lex Julia peculatus, et de sacrilegiis el de residuis.

Ipsi judices.—La pena rápita) impuesta á los magistrados que asi abusaban de sus funciones fué introducida por Teodosio.

Qui miitisterium eis ad hoc exhibuerint, vel qui substractas susceperint.—Los cómplices y los encubridores son aquí igualados en cuanto la pena á los autores del delito, á pesar de su diferente grado de criminalidad,

40 Et est ínter publica judicia lex Fabia de plagiariis, quse interdúm capitis pixnam ex sacris constitutionibus irrogat, interdúm leYiorem.

Entre los juicios públicos debe 10 contarse la ley Fabia contra los plagiarios , que impone en ciertos casos la pena capital con arreglo á las constituciones imperiales, y en otros una pena mas leve.

OR1GEKKS.

Conforme con Paulo. (J. 1, tit. XXX, lib. V de sus Senl.)
Comentarlo.

Lex Fabia.—No se sabe la época de la ley Fabia ó Favia, ni tampoco el nombre del que la propuso.

De plagiariis.—Llámase plagio el crimen del que con mala fé oculta, da, vende, compra, pone ó retiene en prisiones a un ciudadano romano ingénuo ó libertino, ó al esclavo ageno (2).

Capitis ptenam.—La pena que imponía esta ley era pecuniaria. Paulo (3) dice que en su tiempo á los plagiarios, si eran personas de condición humilde, se castigaba con la pena de minas ó se los crucificaba, y si eran de posición mas elevada sufrían relegación perpetua y perdían la mitad de sus bienes.

14 Snnt prseterea publica judicia lex Enunicranse también entre los 44 Julia ambitus, et lex Julia repe- juicios públicos la ley Julia contra tundarum, et lex Julia de anno- el soborno, la ley Julia contra la nd, et lex Julia de residuis, qux concusión, la ley Julia acerca de de certis capitulis loquuntur, et las subsistencias, y la ley Julia soanima? quidém amissionem non ir- i bre las retenciones de cuentas, curogant, aliis autem poenis eos sub- | yas leyes se refieren á ciertos he

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jiciunt, qui prtprcpla carum negle- | olios, y no imponen la pena do xerinl. j muerto , pero si otras, á los que

I las infringen.

Comeo torio.

Lex Julia ambitus.— Esta ley (i) corresponde al-imperio de Augusto y al ano 74(5 de la fundación de Roma. Se llama ambitus el crimen do los que emplean medios ilícitos para ganar votos con el On de obtener funciones públicas, crimen que se trató de reprimir por otras leyes anteriores á la aquí mencionada. A pesar de baberse becbo menos frecuento este delito desde que las magistraturas dependieron del nombramiento imperial, la .ley fue de utilidad en los municipios (2).

Lex Julia repetundarum.—Dio esta ley Julio Cesar en el año (595 de la fundación de Roma contra el funcionario público que por dádivas se dejaba corromper para cumplir ó no cumplir sus deberes (3). La pena con que so castigaba á los delincuentes era estraordinaria con arreglo á la calidad y á las circunstancias del delito, siendo ya la del cuadruplo (i), ya la de destierro , ya la de muerte (5).

Lex Julia do annond.—Incierto es si debe atribuirse esta ley á Julio Cesar ó á Augusto. Rajo la palabra annond compréndese toda clase do subsistencias. Con la pena de veinte áureos son castigados los manejos y las coaliciones de los que se proponen impedir la llegada de las subsistencias , ó bacer alzar sus precios ((i).

Lex Julia de residuis. — La misma duda ocurro respecto del origen de esta ley que del de la anterior. Por ella so castiga á los que indebidamente retienen caudales públicos, ó los convierten en uso propio, ó no los emplean en aquel para que se los dieron (7). El condenado por esta ley debe ser castigado con la tercera parte mas de la cantidad que retiene (8).

Í2 Sed de publicis judiciis baec ex- ¡ Hemos espuesto lo que procede K%

posuimus, ut vobis possibile sit, | acerca de los juicios públicos, para

summó digitó et quasi per indicem j daros solamente una ligera idea de

ea tetigisse. Alioquin diligentior ! ellos. En los libros mas estensos del

eorum scientia vobis ex latioribus ¡ Digesto y t*; Pandectas, podréis con

Digestorum seu Pandectarum libris, I ayuda de Dios adquirir mayores y

Deó propitió, adventura est. | mas profundos conocimientos.

(() Tit. XIV, lib. XI.VIII del Dig.

(2) §§. inicial y l, ley única del mismo Ululo y libro.

(3) Tit. XI, lib. XI.VIII del Dig.

(4) Lcyos 1 y 6, Ut. XXVII, lib. IX del Cód.

(5) §■ 1, ley 3, til. XX, lib. XI.VIII d,;l Uig.

(6) Ley 2, lit. XII del mismo libro.

(7) Ley2;ySg. 3 y 4, Idy4, lit. XIII del mismo libro.

(8) §. 5, ley 4 del mismo titulo y libro.

Tomo u. 8'.)

Contratación Je la» ¿¿clima» \ e»lc titulo con la* ?tl Jíicclv

ctpaíuu.

Imposible es enumerar aquí las diferencias que separan nuestro derecho penal del de los romanos, siguiendo el método adoptado en el resto de la obra. El derecho penal, que es sin dúdala parte de ta legislación mas progresiva y variable, no reconoce en nuestros días como base al derecho romano, como lo reconoce el civil; muy al contrario, los adelantos de la civilización, la suavidad de las costumbres, las diversas necesidades de las sociedades modernas y las ideas dominantes, han sustituido á los antiguos principios otros mas en armonía con la época en que vivimos; ha cesado la crueldad de las antiguas penas; se han distinguido los diferentes grados de la culpabilidad, desde que el hombre medita un delito hasta que lo consuma; no se confunde á los autores con los cómplices y con los encubridores; se ha aumentado el catálogo de los hechos punibles y el de las penas; so ha tomado la fijeza como base de la ley, y el arbitrio prudente del juez como su complemento; no se ha abandonado al interés privado la persecución de los delitos, si bien tampoco se ha negado al que ha sido víctima del crimen pedir la reparación civil y la criminal de su agravio: en una palabra, es tan diferente bajo todos aspectos nuestro derecho penal moderno del de los romanos, que seria necesario un trabajo voluminoso que no cabo en los límites de esta obra.

Institutionum compositarum per i Concluye el libro cuarto de las

Tribonianum, virum magnificum, Instituciones compuestas por Tri

magistrum, et exquastorem sacri boniano, varón magnifico, gefe y

palatii, et Theopbihrm et Doro- excuestor del palacio imperial, y

Iheum, viros^Lustres, antecessores, I por Teófilo y Doroteo, varones

oxplicit liber qliartus. | ilustres y profesores de derecho.

FIN.

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