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poner las perentorias, debiendo presentarse al propio tiempo las escrituras en que se fundan, ó jurar que hay testigos con quienes se cree poder probarlas; pasado los veinte dias solo podrán admitirse las que de nuevo nazcan, ó jurando el que las deduzca que antes no llegaron á su noticia (1). Escusado es repetir que no habiendo en España diferencia entre el derecho civil y el pretorio , tampoco puede haberla entre las escepciones civiles y pretorias.

T1TULUS XIV.

De replicationibus.

TITULO XIV.

De lns replica».

En otro lugar (2) he hablado de las réplicas considerándolas con relación al sistema formulario. Los principios que allí espuse son del todo aplicables á este lugar. Puede conocerse, por lo tanto, que son unas alegaciones que hace el demandante contra las escepciones propuestas por el demandado, para fortalecer mas su acción; por esto dice Paulo (4): replicatio est contraria exceptio , quasi exceplionis exceptio.

Interdüm evenit, ut exceptio, quae prima facie justa videatur, inique noceat. Quod cúm accidit, alia allegatione opus est, adjuvandi actoris gratiá, quse replicatio vocatur, quia per eam replicatur atque resolvitur vis exceptionis. Vcluti cúm pactus est aliquis cum debitore suó, ne ab eó pecuniam petat, deindé postea in contrarium pacti sunt, id est, ut petere creditori lice.it; si agat creditor, et excipiat debitor, ut ita. demúm condemnetur, si non convenerit, ne eam pecuniam creditor petat, nocet ei exceptio (convenit enim itá: namque nihilominús hoc verum manet, licét postea in contrarium pacti suntj: sed quia iniquum est, creditorem

A veces sucede que una escepcion, justa A. primera vista, cause un perjuicio injusto. Cuando esto acaece , es necesario otra alegación con quQse defienda el demandante: esta alegación se llama réplica, porque por ella se rechaza y se resuelve el derecho que resulta de la eseepcion. Por ejemplo, cuando alguno ha pactado con su deudor que no le pida la deuda y después hacen otro pacto contrario, esto es, que sea lícito al acreedor el reclamarla; si entablada por este su acción el deudor le opone la eseepcion cuyo objeto es que solo sea condenado en el caso de que no se hubiera convenido que el acreedor pida la deuda, la eseepcion le daña

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excludi, .replicatio ci dabitur es posteriore pactó convento.

(porque la existencia de este pacto es verdadera, aunque después hayan pactado lo contrario). Pero como seria injusto que el acreedor fuera escluido, se le concede una réplica, fundada en el último pacto.

Tomado de Cayo. ($. 126, Com. iV de sus Inst.)
Comentarlo.

Aliá allegatione opus est.—Esta doctrina que por regla general es ^incuestionable, no tenia lugar en el caso de querer oponerse la réplica de dolo contra la escepcion de dolo (i): de este modo se conseguía que el demandante cuya acción era resultado de la mala fé, no pudiera salir triunfante y obtener premio por su fraude.

Rursüs interdüm evenit, ut replicatio , quae prima facie justa sit, iniqué noceat. Quod cúm accidit, aliá allegatione opus est, adjuvandi rei gratiá, quae duplicatio vocatur.

Sucede también á veces que nna 4 réplica, justa á primera vista, cause un perjuicio injusto. Cuando sucede esto, necesaria es una nueva alegación para proteger al demandado; á esta se da el nombre de dúplica.

ORIGENES.

Tomado de Cayo. (5. 127, Com. IV de sus Inst.)
0 Comentarlo.

Duplicatio.—Téngase aquí presente lo dicho en otro lugar (2) acerca de la dúplica, lo mismo que lo que se indicó respecto á la triplica de que habla el Emperador en el párrafo que sigue.

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ximus, varietas negotiorum intro- todas las cuales pueden con mayor ducit; quas omnes apertiús ex la- claridad conocerse por lamas lata tiore Digestorum voluniine facile obra del Digesto, cst cognoscere.

ORIGENES.

Copiado de Cayo. (§. 129, Com. IV do sus Inst.)
Comentarlo.

Exceptionum.— Obsérvese que aquí se usa de la palabra genérica escepciones para comprender no solo á las que se denominan asi en el sentido estricto y especial de la palabra, sino á las réplicas, duplicas, triplicas y ulteriores alegaciones de los litigantes: en efecto, si como ya se ha dicho, la réplica es una escepcion de la cscepcion, la duplica es una escepcion de la réplica, la triplica una escepcion de la duplica, y asi sucesivamenté.

4 Exceptiones autem, quibus debitor defenditur, plerumqué accommodari solent etiam fidejussoribus ejus: et recté: quia, quod ab his petitur, id ab ipsó debitore peti videtur, quia mandati judició redditurus est eis, quod bi pro eó solverint. Qua ratione et, si de non petendá pecuniá paotus quis cum reó fucrit, placuit, perindé suecurrendum esse per exceptionem pacti conventi illis quoqué, qui pro eó obligati essent, ac si et cum ipsis pactus esset, ne ab eis ea pecunia peteretur (a). Sané quaodam exceptiones non solent his accommodari. Ecce enim debitor, si bonis suis cesserit, et cum có crédito* experiatur, defenditur per exceptionem, Nisi noNis Cessemt: sed ha;c exceptio fidejussoribus non datur, scilicét ideó, quia, qui alios pro debitore obligat, lioc máxime prospicit, ut, cum facultatibus lapsus fuerit debitor, possit ab his, quos pro eó obligavil, suum consequi (b). ,

Las escepciones por medio de las i cuales el deudor se defiende, se dan también comunmente á sus fiadores, y con razón, porque lo que de estos se reclama parece que se reclama del mismo deudor, el cual por la acción de mandato debe restituirles lo que pagaron por él. Por este motivo cuando alguno pactase con el demandado no pedirle la deuda, podrán oponer la escepcion de pacto los que se obligaron por el deudor, del mismo modo que si se hubiera pactado con ellos que no se les pidiese (a). Hay sin embargo algunas escepciones que no se conceden á estos. Asi sucede, por ejemplo, cuando el deudor hiciere cesión de bienes y el acreedor le persiguiere, en cuyo caso podrá aquel ¡ defenderse por la escepcion Nisi BOiNis Cesserit; pero esta escepcion no alcanza á los fiadores, porque el que exige que otros respondan por el deudor, tiene por principal objeto que en el caso de insolvencia de este pueda conseguir su crédito de aquellos que lo garantieron (b).

ORÍGENES.

(o) Conforme con Marciano. (Ley 19, lit. I, lib. XLIV del Dig.)
'(¿i) Conforme con Paulo. (§. inicial, ley 24, tit. I, lib. XL1I del Dig.)

Comentarlo.

Aceommodari snlcnt etiam fidcjujsoribns.— Estas escepciones se llaman rei cohwrentes, porque, independientemente de las circunstancias de las personas, provienen de una causa que se refiere á la misma cosa.

Quia mandati judició. — Si la escepcion que alega el demandado cuando no es personalísima no alcanzara al fiador, vendría á resultar que, como este en virtud de la acción de mandato puede conseguir de aquel por quien pagó que le indemnicé, según queda dicho antes de ahora (1), de nada aprovecharía la escepcion. Pero si no compete la acción do mandato, como sucede en el caso de que la fianza se haya prestado con ánimo de donar, la escepcion en este caso se entenderá limitada al demandado (2).

De non petendd pecunia pactus.—Hay pactos, según Ulpiano (3), que son in revi, y otros que son in personan: y el mismo jurisconsulto dice que se llaman in rem cuando se pacta generalmente no pedir, é in personam cuando se limitan á que no su pida á una persona determinada, y que no solamente dehe atenderse ;i las palabras, sino también á la intención de los contrayentes para apreciar estas diferencias, porque el nombre de la persona se pone á veces en la convención no con el objeto de hacer el pacto personal, sino para demostrar Ja persona con quien se pacta. Esto supuesto, cuando el pacte es in rem aprovechará á los fiadores, no cuando es in personam.

Non solent his aceommodari. — Esta doctrina tiene lugar en las escepciones personales, esto es, en las inherentes á la persona, de las que dice Paulo (4): e.vceptioncs qum enjusque persona: colurrenl non transeunl ad alias. El texto que comento presenta ejemplo de estas escepciones al hablar del deudor que ha hecho cesión de sus bienes: á la misma clase pertenece el pacto personal de no pedir.

Si bonis suis cesserit.-—El texto en concisas pero significativas palabras manifiesta la razón por que no debe aprovechar en este caso á los fiadores el beneficio de competencia.

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TITULUS XV.

De interdictis.

TITULO XV.

De loi interdictos.

El emperador Justiniano en el párrafo inicial de este titulo, que a continuación se trascribe, dice que los interdictos eran fórmulas, forma atque conceptiones verborum, por las que el pretor mandaba ó prohibía liaeer alguna cosa. En el concepto de fórmulas se asemejaban á las acciones, pero en lo antiguo se diferenciaban de ellas esencialmente en puntos gravísimos. En efecto, al dar la acción nada determinaba el pretor respecto al fondo del litigio, sino que fijando solamente las cuestiones que debían ser objeto del juicio, enviaba á los litigantes ante los jueces, á los que revestía del poder de condenar ó de absolver, de modo que la acción venia á ser la causa inmediata de un juicio: en los interdictos por el contrario el magistrado terminaba por si mismo la cuestión, intimando un precepto a una parte ó á ambas en términos imperativos que exigían una obediencia inmediata. Si.la parte á quien se imponía esta orden rehusaba obedecerla, ó si contestaba á los hechos que la habían promovido, la parte contraria podia entablar una acción propiamente dicha, en la cual el juez examinaba si el demandado habia rehusado obedecer ó si su contestación estaba fundada en la justicia, y asi en este caso el interdicto venia á ser ocasión de un juicio; pero no habia lugar á procedimiento ulterior cuando la parte contra quien se daba el interdicto, voluntariamente se sometía á él (1). Diferenciábase también el interdicto do la acción, en que para esta era necesario que el demandante se fundase, en un derecho reconocido por la ley ó por otras fuentes del derecho asimiladas* á las leyes, lo que no sucedía en los interdictos.

Para formar mas exacta idea de esto último, conviene fijarse en el origen y naturaleza de los interdictos. Faltan los datos necesarios para determinar con precisión la época y las causas de la introducción do los interdictos, pero su misma índole y forma facilitan el conjeturarlas con bastante probabilidad á mi juicio. Toda acción supone la violación de un derecho reconocido por una ley, tomando esta palabra en un sentido lato de modo que comprenda las diversas partes que entre los romanos componían el derecho escrito. Pero además de estos derechos existen en todas las naciones, y especialmente en las que están en la infancia, relaciones 6 intereses que aunque dignos de la ma

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