Page images
PDF

del crédito y de la propiedad de la cosa contra los acreedores y contra los dueños que por autoridad propia y con violencia se apoderaban de las cosas de los deudores, ó de las suyas propias poseídas por otros; pero es común opinión de nuestros intérpretes que no están en uso semejantes disposiciones.

La división que hace el Código penal (1) entre el robo cometido con violencia en las personas y con fuerza en las cosas, se reñere á la responsabilidad criminal, no á la reparación civil.

T1TULUS III.

De lege Aquilia

TITULO III.

De la ley Aquilia.

Ulpiano (2) dice que la ley Aquilia fué un plebiscito dado á propuesta del tribuno Aquilio, y que (3) derogó todas las leyes anteriores respecto al daño hecho contra justicia, asi las de las Doce Tablas como otras cualesquiera. Este plebiscito se dio en el año 4C8 de la fundación de Roma, y de él dimana una acción á que se da, ya la denominación actio legis Aquilia, ya la de actio damni injuria!, y ya por último, la de damni injuria. La ley Aquilia tenia tres capítulos de que se tratará separadamente. Pero conviene antes de pasar adelante, esplicar bien las palabras damnum injuria datum, que es el daño de que trata la ley, objeto de este titulo. Por regla general, bajo la palabra daño en su acepción mas común , se comprende toda diminución que se hace en una cosa agena, bien sea con lucro ó sin lucro, bien dejándola salva, ó bien destruyéndola ó corrompiéndola; mas en este lugar, la palabra daño se limita al que se causa', ó bien destruyendo ó bien corrompiendo la cosa, y de consiguiente sin utilidad ninguna del que lo causa. La palabra injuria, no se loma en el sentido que se dirá en el título siguiente, en que hace relación, no á las cosas, sino á las personas; aquí quiere decir causando lesión al derecho de un tercero.

[ocr errors][merged small][ocr errors]
[ocr errors][merged small]

ORIGENES.

Copiado de Gayo. (§ 210, Com. 111 de sus Inst.)
Comentarlo.

Primó capite.—Cayo en un fragmento de su Comentario al edicto provincial inserto en el Digesto (1), refiere los términos en que estaba concebido el primer .capitulo do la ley Aquilia: Qui servum Servamve> alienum alienamvc, guadrupedem vel pecudem, injuria occiderit, quunti id in aunó plurimi fait, íantum as daré domino da7>inas esto.

Hominem alienum.—La ley Aquilia al hablar de hombres se Ir-' mitaba á los esclavos, porque los hombres libres no son capaces de valuación; en el caso que se matase á uno de estos era aplicable únicamente la ley Cornelia de sicariis, si hubiera habido intención de cometer el homicidio, como se manifestará al hablar de los juicios públicos.

In armo. — Es decir, en el año anterior contado desde el dia en que se hizo el daño. ♦ /

[ocr errors]

La' ley no habla precisamente de 1 un cuadrúpedo cualquiera, sino solamente de aquel que pertenece'a la clase de ganados -. asi no se aplica a las bestias lieras, ni a los perros, sino solo á los animales de que se dice con propiedad que pastan juntos, como son los caballos, los mulos, los asnos, los bueyes, las ovejas y las cabras (a). Lo mismo se halla establecido respecto a los cerdos, los que están comprendidos bajo la palabra pecas, porque pacen juntos; asi lo dijo Homero en su Odisea, y repite Elio Marciano en sus Instituciones:

Vélasele sentado guardando sus puercos que estaban paciendo al pié de la roca de Korax (del Cuervo) y sobre las márgenes de la fuente de Aretusa [b).

[ocr errors]

(a) Conforme con Cayo. (§.2, ley 2. til. II, lib. IX del Dig.)

(b) Tomado de Marciano, (J. 4, ley 65, lib. XXXII del Dig.)

Comentarlo.

Proprié pasci dicuntur.—Esto es, los animales que pastoreados pacen juntos. Aunque los elefantes y los camellos no pertenecían á esta clase, castigábase el daño causado en ellos por el primer capítulo de la ley Aquilia, porque, como dice Cayo (1), hacen el mismo servicio que las bestias de carga, jumentorum operara prcestant.

Injurid autem occidere intelligi- Entiéndese que mata injustamen- 2

tur, qui nulló jure occidit. Itaque re el que lo hace sin ningún dere

latronem qui occidit, non tenetur: | cho: asi no está obligado el que ma

titiqué si alitér periculum effugere | ta al ladrón, si de otro modo no

non potest. i puede evitar el peligro.

Tomado de Ulpiano. (%%. inicial y 1, ley 5, lit. II, lib. IX del Dig.)
Comentarlo.

Injuria.—En el ingreso de este título dije^cómo debia comprenderse esta palabra. Para nada se computa en tal caso la intención especial de dañar, como quedó indicado en el título primero de este libro; basta que se baya hecho un daño sin derecho, aunque sea solo por culpa, quod non jure factum est, hoc estt contra jus, id est,si culpa quis occiderit.

Latronem qui occidit. — El que en justa defensa mata á otro, ni moral ni legalmente queda obligado, si de otra manera no podia evitar el peligro de que se veia amenazado: en este caso obra en virtud de un derecho, y el daño que causa no se puede decir que se ha hecho contra justicia, injuria.

[ocr errors][merged small][ocr errors]

sum est, nulla culpa ejus intelli— gitur; si alius tale quid admisserit, culpse reus est. Ídem juris est, et de milite, si is in alio locó, quam qui exercitandis militibus destinatus est, id admisit (b). Ítem si putator, ex arbore dejectó ramo , servum tuum transeuntem occiderit, si propé viam publicam aut vicinalem id facturo est, ñeque pneclamavit, ut casus evitari possit, culpse reus est; si prseclamavit, ñeque ille curavit cavere, extra culpam est putator. jEqué extra culpam esse intelligitur, si seorsúm á viá forte, vel in medió fundó csedebat, licet non praeclamavit, quia eó locó nulli extraneo jus fuerat versandi (c). Praiterea si medicus, qui servum tuum secuit, dereliquerit curationem, atque ob id mortuus fuerit servus, culpa; reus est (d).

sido causada por un soldado en el campo y en el sitio destinado á esta clase de ejercicios, se entiende que no hay culpa por su parte; si fuese otro, seria reo de culpa: lo mismo debe decirse del soldado que mató á tu esclavo por accidente en otro lugar que aquel que estaba destinado á los ejercicios militares (b). Asimismo si un podador arrojando un ramo desde lo alto de un árbol, matare á tu esclavo cuando pasaba, debe distinguirse: si se bailaba cerca de un camino público ó vecinal y no dio voces para que pudiera evitarse la desgracia, es reo de culpa; pero no lo es si dio voces y el esclavo no cuidó de precaverse. También se entiende que está exento de culpa si podaba lejos del camino ó en medio de una heredad, aunque no diere voces, porque ningún estraño tenia derecho de pasar por aquel lugar (c). Un médico después de haber hecho una operación á un esclavo tuyo, será reo de culpa si abandonare el cuidado de su curación y por esto sucediere la muerte del esclavo (d).

[ocr errors]

Conforme con Cayo. (g. 211, Com. III de sus Inst.)
Conforme con Ulpiano. (§. 4, ley 9, til. II, lib. IX del Dig.)
Conforme con Paulo (Ley 31, tit. II, lib. IX del Dig.
Conforme de Cayo. ($. inicial, ley 8, til. II, lib. IX del Dig.)

Comentarlo.

Si modo culpa ejus nulla inveniatur.—Para que nazca la acción de la ley Aquilia basta cualquiera clase de culpa: siendo de notar quo únicamente con motivo de esta ley se encuentra la frase culpa levissima en el cuerpo del derecho de Justiniano: i» lege Aquilia et levissima culpa venit (i). Ni debe parecer estraño semejante principio, especialmente en la parte que se refiere á la indemnización del daño causado, porque mas justo es que las consecuencias de la imprudencia recaigan sobre el que la cometió que sobre un tercero completamente inculpable.

i lj 8- inicial, loy H, til. II, lib. IX del Dig.

Non minia ex doló, quám ex culpá.—Parece que el Emperador debía haber dicho al contrario, non miniis ex culpá, quám ex dolo, porque respecto del dolo no cabia la menor duda.

A milite in campó, ubi solitum est exercitari.—Exígense copulativamente las dos circunstancias de que el que causa el daño sea soldado y de que esté ejercitándose en el sitio destinado al efecto: faltando alguna de ellas ha lugar á la acción de la ley Aquilia (1). Por analogía parece también que deben considerarse exentos de culpa los que, aunque no militen, se ejercitan én el uso y manejo de las armas en dias y lugares en que esto se acostumbra hacer, porque en tal caso la imprudencia y la culpa no pueden atribuirse al que involuntariamente causó el daño, sino al que por temeridad ó por descuido se espuso á él. Ulpiano (2), refiriéndose al jurisconsulto Mela, dice: «si «jugando algunos á la pelota, uno de ellos la arrojare con violencia de

• modo que viniese á dar á la mano de un barbero que estaba nfeitan»do á un esclavo, y por consecuencia de esto quedare el esclavo de

• gollado, debería estar obligado por la ley Aquilia aquel de quien fue»re la culpa: Próculo opinaba que la culpa era del barbero si ejercía »su industria en el lugar en que se jugaba por costumbre, ó en don»de era muy frecuente el tránsito de la gente:» y añade después, eque «puede decirse que debe quejarse de sí mismo el que se encomendó á »un barbero que tenia puesta su silla en un lugar peligroso. Fuera de «toda duda se halla que si la imprudencia no estaba de parte del bar*«bero, sino del que jugaba á la pelota, contra este tenia lugar la ley «Aquilia.»

Ex arbore dejectó ramó.—La imprudencia en este caso no está en podar el árbol, sino en arrojar las ramas de modo que puedan dañar al transeúnte.

[ocr errors][merged small][ocr errors]
« PreviousContinue »