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faltaban los que estaban llamados en primer lugar, la sucesión pasaba á los parientes mas próximos de ios grados siguientes.

Non ad stirpes sed in capita. — Como todos estaban en igual grado en el caso del texto, todos vienen representando su propio derecho y persona. A esto se agrega que el derecho de representación no tuvo lugar mas que entre los herederos suyos; solamente después de la novela 118 fue admitido en las sucesiones colaterales.

Paréceme conveniente presentar aquí el resumen que hace Mr. Etienne de todas las modificaciones que sucesivamente ocurrieron respecto á los parientes admitidos á la sucesión como agnados.

1. ° Con arreglo á la ley de las Doce Tablas son agnados entre sí los que, proviniendo de un mismo ascendiente, se encuentran bajo su poder, o que se encontrarían si no hubiera muerto.

2. ° La jurisprudencia intermedia escluye del orden de agnados ¡i las mujeres que no son bermanas del difunto , aunque se encuentren bajo el poder del ascendiente común, ó que debieran estarlo si este no hubiera muerto.

3. ° El derecho pretorio admite á la bonorum posesión unde legitimi, solamente á los que el derecho civil admite corno agnados.

4. ° La constitución del Emperador Anastasio llamó á los hermanos y hermanas emancipados, en concurrencia con sus hermanos y hermanas agnados, si bien con cierta deducción; pero no llamó á los descendientes de los hermanos ó hermanas emancipados, ni decidió cosa alguna respecto á los hermanos ó hermanas adoptivos, ni á los parientes por línea de hembra.

5. ° Justiniano llamó á las hembras del mismo modo que á los varones á la sucesión de los agnados, cualquiera que fuera su grado, y confirmó la constitución del Emperador Anastasio respecto á los hermanos y hermanas emancipados. No habían trascurrido todavía cuatro años después de la publicación de las Instituciones, cuando, revocando en parte la referida constitución del Emperador Anastasio., dejo subsistente el llamamiento de los hermanos y hermanas emancipados, pero los libertó de la diminución que antes debían sufrir, y estendió el mismo favor á sus hijos (1). Los hijos adoptivos eran considerados como individuos de la familia. En 528 Justiniano llamó como agnados á los hermanos y hermanas uterinos en concurrencia con los hermanos y hermanas consanguíneos (2), y en 532. á los hijos de los hermanos y hermanas uterinas cuando concurrían con los sobrinos y sobrinas del difunto (3).

(1) SS- * T 3. ley 15, tit. XVIII, lib. VI dclCód.

(2) Ley 7. tlt. I.VI, lib. VI del Cód.

(3) 1%. 2 y 3 de la ley 15, tit. l.VIK, lib. VI del Cód.

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in quó spatió temporis stepé accidit, ut, proximiore mortuó, proximus esse incipiat, qui moriente testatore non eral proximus (b).

tiempo, en cuyo intervalo sucede frecuentemente que, muriendo el agnado mas próximo, venga á serlo el que no lo era al tiempo de la muerte del testador (b).

OMOUIKS.

(a) Conforme con Cayo. (5$. 11 y 13, Com. III de sus Inst.)

(¿) Conforme ccn JJIpiano. (Ley 5, tít. XVI, lib. XXXVIII del Dig.)

Comentarlo.

Primus autem—La doctrina de este texto es solamente la aplicación especial á la sucesión de los agnados de los principios generales que se espusieron en el comentario al párrafo sétimo del título precedente, al tratar de los herederos suyos. ,

7 Placebat autem, in e6 genere percipiendarum haereditatum successioncm non esse, id est ut, guamvis proximus, qui, secundúin ea, quae diximus, vocatur ad hsereditatem, aut spreverit hsereditatem, aut, antequám adeat, decesserit, nihilo magis legitimó jure sequentes admittuntur (o). Quod iterüm pratores, imperfectó jure corrigentes , non in totum sine adminiculó relinquebant, sed ex cognatorum ordine eos vocabant, utpotó agnalionis jure eis reclusó (b). Sed nos, nihil deesse perfectissimo juri cupientes , nostrá constitutione sanximus, quam de jure patronatus', humanitate suggerente, protulimus, successionem in agnatorum haereditatibus non esse eis denegandam, cum satis absurdum erat, quod cognatis á pratore apertum est, hoc agnatis esse reclusum, máxime, cum in onere quidém ttitelarum et primó gradu deficiente, sequens succedit, et quod in onere obtinebat, non erat in lucró permissum (c).

Tomo II.

No se admitía en este órden de \ suceder la devolución de un grado á otro grado, esto es, que aun cuando el agnado mas próximo que era llamado á la herencia, según lo que acabamos de decir, ó la repudiase ó muriese antes de hacer la adición, no por eso eran admitidos por el derecho civil los que le seguían en grado (o). Los pretores, corrigiendo también imperfectamente en este caso el derecho civil, no dejaban i tales agnados sin auxilio alguno; pero, considerándolos privados del derecho de agnación, los llamaban como cognados (6). Mas nosotros, ansiando quitar al derecho todas las imperfecciones, decidimos en una constitución dictada por las inspiraciones de la humanidad, acerca del derecho de patronato, que no se negara la devolución de un grado á otro en la herencia de los agnados, porque era bastante absurdo -no otorgar á los agnados lo que el pretor habia concedido á los cognados, y principalmente si se atiende á que en el cargo de la tutela, cuando faltaba el grado mas próximo entraba el siguiente, de modo que se admitía la devolución de un grado a otro para las cargas y no para los beneficios (c).

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