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Et stipulandi et promittendi dúo pluresve rei fieri possunt (a). Stipulandi i til, si post omnium interrogationcm promissor respondeat, Sposdeo. Ut puta, cum duobus separatim stipulantibus, itii promissor respondeat, Utrique Vestrum Daré

Dos ó mas personas pueden estar reunidas en una misma estipulación, ó en una misma promesa (a). En una misma estipulación, si después de la pregunta de todos, responde el promitente: Prometo. Asi sucede cuando habiendo dos estipulado se

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Sotros. Mas si el primero promete á
Ticio, y después responde igualmen-
te al segundo que le interroga, habrá
entonces dos obligaciones diferentes,
y no dos co-estipulantes (6). La
obligación de los co-promitentes se
establece asi: ¿prometes, Mevio,

DAR CINCO AUREOS? ¿PROMETES , Se-
YO , DAR LOS MISMOS CINCO AUREOS?

cuando contesta cada uno de estos
separadamente: Prometo (c).

ORIGENES.

(o) Conforme con Juliano. (Ley 5, tit. II, lib. XLV del Dig.)
(6) Conforme con Cayo. (§. 2, ley 28, tit. III, lib. XLV del Dig.)
(e) Conforme con Pomponio. (Ley 4, tit. II, lib. XLV del Dig.)

Comentarlo.

Et stipulandi et promittendi rei.— Muchas personas pueden ser comprendidas ya como obligantes ya como obligadas en un mismo contrato verbal; entonces habrá una obligación única á favor de diferentes acreedores contra un solo deudor, ó por el contrario, á favor de un solo acreedor contra diferentes deudores. La obligación, pues, en la esencia será una sola, si bien podrán nacer de ella tantos vínculos cuantas sean las personas que deban ó á quienes se deba: e6ta relación jurídica, en que uno está obligado á dos ó mas, ó dos ó mas á uno, es denominada algunas veces obligación co-real, nomenclatura de que usaré también porque evita complicaciones. Esto supuesto , puede decirse que son co-estipulantes aquellos que han estipulado una misma cosa de otro con la intención de que, aunque á cada uno se deba toda ella, solo se deba una á todos; y que cupromitentes son aquellos que kan prometido la misma cosa á uno que estipulaba con la intención de que, aunque cada uno la debiera integramente, no debieran todos mas que la misma.

Si post omnium interrogationem.—Para que dos personas se reputen co-estipulantes ó co-promitentes es necesario ó que las preguntas y respuestas se verifiquen en un mismo tiempo, ó con muy corlo intervalo, y sin ser interrumpidas por actos contrarios á la obligación (i). Asi es que el texto habla de dos estipulantes que sucesivamente hacen la misma pregunta y con separación, separatim, y

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á quienes el promitente espera oir para dar la respuesta; porque si primero contestase á una estipulación y después á otra, no habría un solo contrato, sino dos, aunque la persona obligada fuera en ambos la misma, según dice en este texto el Emperador: Alia atque alia erü obligatio, nec creduntur dúo rei stipulandi esse.

Si respondeant singuli separatim, spondeo. — Indiferente es que la fórmula de la estipulación y de la promesa se pongan en singular ó en plural, con tal que aparezca clara y distintamente la intención de los contrayentes. Por esto dice Paulo (1) que la obligación co-real existe cuando dos prometen ó bien interrogados: ¿prometéis? contestando ambos prometo ó prometemos, ó bien preguntados: ¿prometes? respondiendo ambos prometemos.

\ En) hujusmodi óbligationibus et stipulantibus solidum singulis debetur, et prominentes singuli in solidum tenentur. In utraque tamen obligatione una res vertitur, et vel alter debitum accipiende, vel alter solvendó, omnium perimit obligatiunein, et omnes liberat.

Por consecuencia de esta clase de obligaciones se debe toda la cosa estipulada á cada uno de los estipulantes, y cada uno de los promitentes está también obligado por el todo. Mas en ambas obligaciones es una sola la cosa debida, y si uno la recibe, libra al deudor de los demas co-estipulantes; y si uno la paga , libra de la deuda á sus co-promitentes.

Orígenes.

Conforme con Javoleno. (Ley 2, tit. II, lib. XLV «leí Dig.)

Comen la rio.

Ex hujusmodi óbligationibus.—En el comentario del párrafo anterior he dicho que la obligación co-real es una. Para conocerlo basta considerar que solo se deduce una cosa en la obligación, que solo hay un contrato aunque sea mas de uno el obligante ó el obligado, y en fin, que no se debe y que no se paga mas que una sola vez: por esto Javoleno (2), Ulpiano (3) y Juliano (4), usan en singular de la palabra obligación para indicar este modo de obligarse. Mas, con^ sideran'do el contrato bajo el punto de vista de los contrayentes, no puede negarse que, en el caso de ser varios los co-estipulantes, nacen tantas obligaciones cuantos son ellos , porque el deudor queda obligado á cada uno, y que también cuando son varios los co-pro

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mitentes, hay tantas obligaciones cuantos son los que prometen , puesto que cada uno queda ligado con el acreedor: Papiniano (2) y Venuleyo (1) manifiestan claramente esta duplicidad de obligaciones. Los dos aspectos diferentes de unidad y multiplicidad, bajo los cuales puede ser considerada la obligación co-real, producen sus efectos: como una, las estipulaciones ó las promesas están enlazadas entre sí con tan estrecha dependencia, que la suerte de alguna de ellas decide de la de todas: como múltiple , puede quedar sin efecto una estipulación ó una promesa, y subsistentes las otras. Esto no es en realidad una contradicción, como á primera vista parece, porque la consideración de ser una ó múltiple la obligación, se refiere á dos principios que, sin, cscluirse mutuamente en su respectivo desarrollo, se completan el uno por el otro: asi cuando hay una causa de nulidad en el contrato , y esta recae sobre el objeto mismo de la estipulación; por ejemplo, si se estipula y promete una cosa que está fuera del comercio de los hombres, entonces, como el vicio del contrato recae sobre la cosa misma, bajo cuyo aspecto la obligación es una, la estipulación será nula con respecto á todos y á cada uno de los que la celebraron, o bien en concepto de obligantes ó de obligados. Por el contrario, cuando el vicio que puede objetarse á la estipulación afecta solo á uno de los co-cstipulanies ó co-promitentes, estos defectos no serán estensivos á aprovechar ó perjudicar á los otros : asi sucederá, por ejemplo, en el caso de que uno de los promitentes no pueda obligarse, como sucede con el pupilo sin la autoridad del tutor, ó con el hijo de familia sin la de su padre.

Solidum singulis debetur, el singuli in solidum tenentur.—Esencial es en la obligación co-real que á cada uno de los estipulantes se deba todo lo prometido, y que á su vez estén obligados á pagarlo cada uno de los co-promitentes, y por lo tanto que cada uno de los primeros pueda exigir el todo, y cada uno de los segundos ser demandado por el todo (3). Pero desde el momento en que uno de los co-estipulantes entabla su acción, ya no puede hacerse ni oferta de pago, ni pago, á alguno de los otros (4) , porque la cosa que es objeto de la obligación está ya deducida en juicio: de modo que en este caso el que se anticipa á los demás para ejercitar los derechos que por efecto de la obligación co-real competen á todos los estipulantes, se halla en el nismo caso que si él solo hubiera estipulado, ac si solus slipulatus fuisset, como dice el jurisconsulto Ycnuleyo (5). Parecía

(1) g. 2, ley 9, tit. II, Hb. XLV del Dig.

(2) Ley 13 del mismo titulo y libro.

(3) Ley 2 ; y §. i, lej 3del mismo titulo y libro.

(4) Ley 16 del mismo titulo y libro.

(." §. 1, ley 31 del mismo titulo y libro. .

consiguiente á esto que cuando se habia entablado la demanda contra uno de los co-promitentes, los otros quedaran libres; en efecto, lógico es que una misma obligación no produzca mas que una sola acción, y que cuando esta acción se ha intentado ya contra uno, no deba subsistir contra los demás: á lo cual parece que se inclinaba el antiguo derecho, según se infiere de unos fragmentos de Ulpiano (1) y de Paulo (2). Esta opinión se ha combatido con la autoridad de Pomponio (3) y con la del mismo Ulpiano (4); sin embargo, los fragmentos de estos dos últimos jurisconsultos, no me parecen bastante poderosos para adoptar el parecer de los que impugnan la doctrina que dejo espuesta: es verisímil, como algunos han supuesto, que Triboniano y sus compañeros alteraran el referido fragmento de Pomponio al insertarlo en el Digesto, para que se acomodase á la constitución de Justiniano que, como ahora diré, cambió el antiguo derecho , y por otra parte la cita de Ulpiano se refiere e3clusivamente al depósito. Justiniano mudó el antiguo derecho, autorizando al estipulante para perseguir sucesivamente á los co-promitentes hasta que lo fuera satisfecha la deuda en su totalidad (5).

Conviene decir algo mas acerca de las relaciones mutuas del coestipulante que recibe la cosa estipulada con los demás co-estipulantes, y del co-promitente que paga respecto á los otros co-promitentes. Si entre los co-estipulantes ó co-promitentes existe una sociedad, una comunidad de bienes ó cualquier otro motivo jurídico que les obligue á considerar común la estipulación ó la promesa, estarán respectivamente obligados á comunicar lo recibido, ó podrán imputar proporcionalmente á cada uno lo que hayan satisfecho , bien sea por la acción pro socio, por la de familia erciscundtv, communi dividundó. ó cualquiera otra que nazca del vinculo común que los liga. Pero fuera de este caso, en rigor de derecho no queda acción alguna á los co-estipulantes contra el que recibió, ni al co-promitente que pagó, contra sus compañeros (6), porque ni el que dió ni el que recibió lo hicieron en nombre ó con representación agena, sino que el prime, ro pagó por consecuencia de una obligación propia, y el segundo en virtud de un derecho también propio ; puesto que, como dice Justiniano en el texto que comento : et stipulaníibus solidum singláis debetur, el prominentes singuli in solidum tenentur. '( ¿ >v.:■"?

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