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del modo correspondiente, era reputada como preterición, y .por lo tanto producía efectos diferentes que la hecha con arreglo á derecho.

Eos quidém, qui in potestate.—Esto era común á los descendientes naturales y á los adoptivos.

Longé minús.—^La rescisión del testamento no se permite sino por graves causas, y por lo tanto no debia hacerse á favor del que no seria admitido á la bonorum posesión ab inleslató.

13 Admonendi tamen sumus, eos, qui in adoptivá familiá sunt, quive, post mortem naturalis parentis ab adoptivd patre eraancipati fuerint, intestató párente naturali mortuó, licét eá parte edicti, quá liberi ad bonorum possessionem vocantur, non admittantur , alia tamen parte vocari, id est quá cognati defuncti vocantur. Es quá parte i ta admittuntur, si ñeque sui haeredes liberi, ñeque emancipati obstent, ñeque agnatus quidém ullm interveniat: ante enim prseter liberos vocat tám suos haeredes , quám emancípalos, deindé legítimos haeredes , dpindé próximos cognatos,

Debemos advertir, sin embargo, 13 que aunque los que están en la familia adoptiva y han sido emancipados por el ascendiente adoptivo después de la muerte de su padre natural, no son admitidos á la sucesión intestada de este, en la parte del edicto que llama i los descendientes á la bonorum posesión, están sin embargo comprsndidos en la que se refiere á los cognados del difunto. Esto se entiende si no hay descendientes que sean herederos suyos, ni emancipados, ni agnados; porque el pretor llama ante todos á los descendientes tanto herederos suyos como emancipados, después á los herederos legítimos, y en último lugar a1 los cognados mas próximos.

ORIGENES.

Conforme con Modestino. (Ley l, tít. XXV, 1». XXXYHI del Díg.)

Comentarlo. 1

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Non admittantur.— Esplica aquí el Emperador cómo ha de entenderse lo que antes ha manifestado respecto á estar escluidos de la bonorum posesión los descendientes emancipados que se dieron en adopción, y que, hallándose al tiempo de la muerte del padre natural en la familia adoptiva , fueron después emancipados de ella, y al efecto dice que si bien no son admitidos cuando el pretor llama á los descendientes herederos suyos ó emancipados, ó á los agnados, sf lo son cuando llama á los cognados, en cuyo caso tienen preferencia sobre los que están en grado mas remoto. Esto se funda en que, aunque por la adopción habían perdido el derecho y la denominación de descendientes, liberi', y dejado de ser agnados, vínculo civil, como he espuesto en otras ocasiones, conservaban, sin embargo, los derechos de cognación en la familia á que por su nacimiento habían correspondido:

sin duda pareció, absurdo al pretor reputar como herederos suyos respecto al padre natural á. los que eran admitidos en igual concepto á ra sucesión del padre civil, y-por esto no los llamó como descendientes, sino solo cotno cognados. La utilidad de esta doctrina desapareció en virtud de las nuevas reglas de sucesión ab intestató introducidas por Justiniano. . '.

Ñeque agnatus ullus.—El derecho pretorio antepuso á todos los agnados, aunque fueran de grado mas remoto, á los cognados, sujetándose hasta cierto punto al derecho civil que llamaba á aquellos y no a estos.

Ante enim.—Nótese el órden que el pretor estableció para la sucesión. En primer lugar llama á los herederos suyos con arreglo al derecho civil, y según su edicto á los emancipados; en segundo lugar á los herederos legítimos ó agnados en conformidad-al derecho civil, y en tercer lugar á los cognados según su edicto.

t i Sed ea omnia antiquitati quidém placnerunt: aliquam autem cmendationem a nostrá constitutionc acceperunt, quam super bis personis posuimus, quae a patribus suis naturalibus in adoptionem aliis dantur. Invenimus etenim noñnullos casus, ih quibus filii et naturalium paren^ tum successionem propter adoptionem amittebant, et adoptione facilo per emancipationem solutá, ad neirtrius patris successionem vocabantur. Hoc solitó more corrigentes, constitutionem scripsimns , per quam dcfiuivimus, quaudó pareos naturalis filium suum adoptandum alii dedeíit, integra omnia jura i ta. servari, atque si in patris naturalis potestate permansisset, nec penitú3 adoptio fuerit snbsecnta; nisi in hoc tantnmmodó casn, üt possit ah intestató ad patris ádoptivi venire successionem. Testamentó ab eó factó, ñeque jure civili, ñeque pnetorió, aliquid ex hsereditate ejus persequi potest, ñeque contra tabulas bonorum possessione agnitá, ñeque inofficiosr querela instituto, cum nec necessitas patri adoptivo imponitur, Vel haredem eum instituere, vel exha:redatum faceré, ulpoté nulló naturali vinculó copula

Tomo II.

Estas reglas son las que antigua- 14 mente se seguían; mas una constitución nuestra,, relativa á aquellos que son dados en adopción i' otros por su. padre natural, ha introducido en este punto ciertas modificaciones. En efecto, observamos que en algunos casos perdían los hijos el derecho de suceder á sus ascendientes naturales por causa de la • adopción,)' que disolviéndose esta fácilmente por la emancipación, no eran llamados ;i la sucesión del padre natural ni á la del adoptivo. Corrigiendo esto según nuestra costumbre, redactamos una constitución, estableciendo que' cuando un ascendiente natural diere á sus hijos en adopción á otro, el hijo conserve integramente todos sus derechos como si hubiera seguido en potestad de su padre natural y no hubiera habido adopción, pero quedándole salvo, sin embargo, el derecho de suceder ab intestató al padre adoptivo. Mas si este hiciere testamento, no podrá el adoptado pretender nada de su herencia ni por el derecho civil ni por el pretorio, ni tendrá la bonorum posesión contra tabulas. ni la querella de inoficioso testamento, porque el padre adoptivo,

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tiim. Ñeque si ex Sabinianó senatusconsultó ex tribus maribus fuerit adoptatus: nam el in hujusmodi casu ñeque quarta ei servatur, nec ulla aclio ad ejus persecutionem ei competit. Nostrá autem constitutione exceptus est is, quem parcns naturalis adoptandum suseeperit: utróque enim jure, lam naturali quam legitimó, in hanc pcrsonam concurrente, prístina jura tali adoptione servavimus, quemadmodúm si paterfamilias sese dederit arrogandum. Quse specialitér et singillaüm ex praefatae constitutionis tenore possunt colligi.

como que no está unido á él con ningún vínculo natural, no tiene necesidad ni de instituirlo ni de desheredarlo. Lo mismo sucederá si el adoptado ha sido elegido entre tres varones, según el senado-consulto Sabinianó, porque aun en esta hipótesis, ni al adoptado corresponde la cuarta parte, ni le queda acción para obtenerla. Sin embargo, nuestra constitución esceptúa al que ha sido adoptado por su ascendiente natural, porque, concurriendo entonces en una misma persona el derecho natural y el civil, hemos conservado á semejante adopción todos sus antiguos efectos, del mismo modo que en el caso de que el padre de familia se dé en arrogación. Todas estas disposiciones pueden verse especial y separadamente en el texto de nuestra constitución.

ORIGENES.

La constitución á que este texto se refiere es la ley 10, ttt. XLVII, lib. VII del Código.

Comentarlo.

Nostrá constitulione.—Reconocida estaba la necesidad de socorrer al hijo adoptado que era desechado de la sucesión del padre natural, cuando después de la muerte de esto habia sido emancipado por el adoptivo. Justiniano, que habia hecho reformas interesantes en la adopción, como en su lugar se ha espuesto, completó su obra corrigiendo los antiguos principios respecto al punto de que se trata. Decidió al efecto que el hijo dado en adopción se considerara como perteneciente á su familia natural, y que por lo tanto fuera llamado á suceder en concepto de heredero suyo, aunque todavía subsistiera la adopción: añadió que si al tiempo del fallecimiento del padre adoptivo continuaba aun la adopción, el adoptado fuera admitido á la sucesión intestada con los herederos suyos; pero le negó el derecho de atacar el testamento del adoptante por falta de desheredación ó por la querella de testamento inoficioso, y el de reclamar en virtud del senado-consulto Sabinianó la cuarta parte de la herencia, aun en el caso de haber sido elegido entre tres hijos varones. Quedaron subsistentes los antiguos principios siempre que el hijo habia sido dado en adopción á a

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una sucesión: así cuando el adoptado era un nieto, cuyo padre permanecía en la familia, no perdía la sucesión de su abuelo natural, en la que era escluido por su padre. También subsistía el antiguo derecho en el caso de arrogación, puesto que las personas sui juris no tenian la consideración de herederos suyos cualquiera que fuese la sucesión.

Nonnullos casus. — En vez del número plural debió usarse el singular, porque no habia mas que un caso en que el dado en adopción á una persona estraña fuese privado de la herencia del padre natural y del adoptivo, á saber: si después de la muerte de aquel habia salido de la potestad de este. -unf-Tkwfrt'nwi

Ex Sabinianó senatus-consultó ex tribus maribus.— Habia adopción ex tribus maribus, cuando el padre que tenia tres hijos varones daba uno en adopción; para cuyo caso el senado-consulté Sabinianó disponía que el adoptante dejase la cuarta parte de sus bienes al adoptado; sí no lo hacia, daba el mismo senado-consulto al adoptado una acción para obtenerla de los herederos del adoptante: de este modo el adoptado , que perdia los derechos de sucesión en su familia natural, quedaba garantido de los perjuicios que podía sufrir en el caso de que e\ adoptante le emancipase ó le desheredase. La reforma introducida por Justiniano, conservando al adoptado sus derechos de sucesión en la familia natural, hizo innecesario ya el senado-consulto Sabinianó, cuya publicación puede referirse en mi concepto hacia el año 158 de la era cristiana. Heincccio supone que la cuarta parte fijada por el senadoconsulto Sabinianó, no debia tomarse de los bienes del adoptante sino de los del padre natural: Teófilo, Cujas, Godefroy (Gothofredo), Vinnio, Ortolan y otros impugnan esta opinión, que no guarda conformidad con el texto que comento. No se conoce la razón que pudo haber para conceder este favor especial al adoptado entre tres varones, y no hacerlo estcnsivo á las demás adopciones: por esto algunos han querido reemplazar á las palabras tribus maribus las de tribus manibus, ó las de trihu mancipationibus, lectura para la que no encuentra justificación bastante.

5 Itém vetustas , ex masculis pro— genitos plus diligens, solos nepotes vel neptes , qui quaeve ex virili sexu descendunt, ad suorum voca

Igualmente la antigüedad, mas fa- 45 vorable á los descendientes por lí-r nea de varón ,• admitía .1 la sucesión de los ascendientes solo á los nietos

bat successionem, et juri agnato- [ ó nietas que descendían del sexo

rum eos anteponebat; nepotes autem, qui ex filiabus nati sunt, et pronepótes ex neptibus cognatorum locó numerans, post agnatorum lineam eos vocabat, tam in avi vel proavi materni, quám in avia vel proavia, sive paternal sive maler

masculino y los prefería á. los agnados, y considerando solo como cognados á los nietos, hijos de hijas y á los biznietos hijos de nietas; los llamaba después de los agnados, tanto á la sucesión de su abuelo ó bisabuelo niaterno, como i la de

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