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que se interne, a fin de que teniendo que ocupar una línea mas dilatada, se debilite y se le pueda vencer mas facilmente. Cuando la entrada es consecuencia de los progresos del enemigo, es necesario que la nacion invadida se abstenga del funesto sistema de defensas parciales, y que haciendo callar por el interes. comun los consejos de un egoismo mal entendido, reuna como en un solo foco todos los recursos públicos y particulares (70).

El objeto de la guerra es la victoria,ny el usoi mas honorífico que se puede hacer de ésta es dejar ál los vencidos todo lo que en ningun tiempo puede causar perjuicio altveri. cedor; y preparar por medio de la moderacion, la generosidad y los miramientos de bidos á la desgracia, una pronta y reciproca reconcitiacion (71).1. 1.200 !!! Vig -1:19 Las reglas generales para hacer la guerra con utilidad se reducen a poner eficazmente todos los medios para concluirla (72); á no dejar al enemigo plazas fuertes respecial: mente á retaguardia; á no desperdiciar una ocasion favorable de hacer la paz, á no ex. poner el ejército por demasiada confianza en su propia fuerza, ó por un desprecio indiscreto de un enemigo que parece débil (73.); á tener tropas frescas de réserva á fin de no ser 'envuelto por la constancia del enemi

go (94); á colocar poca gente en los desfiladeros y parages exaustos de víveres; á reunir:cuidadosamente todos los objetos necesarios para la subsistencia , armamento y equipo de la tropa, y para el ataque y defensa (73); á disponer el ejército de manera que conserve siempre la unidad de accion, y no pueda ser envuelto, cortado en sus movimientos de progresion ó de retirada, nirincomodado en sus 'evoluciones (76); á inflamarlet espíritu del soldado á fin de que marche con entusiasmo contra el enemigo, y que lejos de arredrarse en el combate esté. dispuesto a exterminar sins misericordia al priniero que se le presente já ino separar de los cuerpos vla mas pequeña porcion en un dia de batalla; á oponer á las tropas mas valientes del enemigo, otras de igual cualidad, prefiriendo siempre las que tienen que sostes ner su gloria adquirida, 6. lavar ,una ligera falta (77); y en caso de ventaja perseguir con la caballería diestramente repartida al enemigo derrotado, atacar en seguida sus plazas, destruir i sus obras, -y quitarle toda especie de refugio. 50 olubi

Un buen general conoce muy por menor lo material y personal de su ejército; sabe cuáles son los medios físicos: y morales del del enemigo tiene una nocion exacta de la

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topografia del pais que es teatro de sus operaciones; á la menor señal vuela al punto donde cree que es necesaria su presencia: es generoso con el enemigo vencido, terrible en los combates', humano con los prisiones ros, accesible con los desertores, liberal con sus tropas, noble y modesto en la prosperidad, y constante, y magnánimosen la desgracia; da finalmente una idea tan ventajo. sa de su talento, de su valor, y de la con. sideracion que se merece, que inspirandos ás la vez el terror, el amor y la esperanza, logra persuadir a todos que és bastante fuerte para inandar, ásla victoria, bastante ilustra's do para convertiç en gloria de su patria toc dos los caprichos de la fortuna, y que tiene bastante autoridad para recompensar el valor y la instrucción con prontas y honorifieas distinciones, si 21rigie cocinar

Äunque parece que la guerra rompe toda refacion entre los pueblos para entregarlos al furor de los combates, hay sin embargo leyes admitidas por todas las naciones para disminuir (su'atrocidad, y que forman una parte de lo que se llama derecho de gentes. Las principales son' no maltratar a los prisioneros de guerra; no servirse de armas emponzoñadas; no envenenar las aguas ni los víveres que pasan al enemigo; respetar

las personas de los parlamentarios tomando las precauciones convenientés; no enviar de sertores para hacer una traicion , &c. &c. I

Estas leyes se han hecho especialmente para facilitar las relaciones y los tratados. Los hay de diferentes especies: unos se llaman armisticios, otros treguas; y otros en fin tratados de paz. El. Los 'armisticios, ó 'suspension de hostilidades, se concluyen cuando hay necesidad de recoger los muertos , ó se aguardan órdenes i superiores para tratar de la paz. Sc ajustan solo por un corto término, y concluido éste se vuelven á principiar las hostilidades, y sus condiciones son de no con, cluirlos sino en otanto que no pueden ser perjudiciales al ejército que los concede, y que por ambas partes se quede en el mismo estado y en inaccion :

Las-treguas dilatan la guerrà uno ó mas años, y antes de suscribir a ellas es neceb sario calcular sus efectos', no sea que produzcan ventajas al enemigo. Su objeto es conducir á la paz, que no es otra cosa que la cesacion de hostilidades , y renovacion de las relaciones - de amistad, 'benevolencia y reciproca proteccion.. Las' treguas-'se pro longan excesivamente cuando se ajustan entre naciones cuyos intereses son muy difís

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ciles de arreglar. Las mas largas que se conocen son las de ioo años que los Romanos hicieron con los Veyenos, y las de igual número de años que los Persas concedieron á los Romanos siendo emperador Teodosio II.O

Las condiciones necesarias para la paz son que ésta se funde sobre bases de justicia ; que el tratado se haga en términos ,mo: derados por parte del vencedor, y que sus cláusulas aseguren una amistad perpetua.

Réstanos hablar ahora del mas cruel de todos los azotes, que es la guerra civil. En efecto, esta guerra es mas bien una escena continua de sangre, que la defensa de los derechos de los pueblos; y por esto los Romanos 'aunque conocian lo que importaba castigar el delito de rebelion, nunca concedian los honores del triunfo al general que habia conseguido una victoria sobre los des contentos, considerándola entonces como un desastre (78). Las guerras civiles traen su origen de la desunion entre los magistrados, entre las diferentes clases del pueblo, y en tre éste y los magistrados. Son siempre consiguientes á las revoluciones, y los medios de terminarlas varian en razon de las causas que las han producido. - Aunque el ministerio de la justicia haya asegurado la tranquilidad del estado; el de

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