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la legislacion y á la jurisprudencia? Ó el POLÍTICO (7) es autor de un nuevo sistema de gobierno, ó contentándose con el que está ya establecido, se encarga de una parte de la administracion pública. En el primer caso, cuando recorra el immenso catálago de los desastres causados por hombres imprudentes, meditará mas detenidamente sus planes, conocerá y corregirá con mayor facilidad y menos trabajo los errores, pues ha tomado por guia un maestro irrecusable que es la Historia. Entonces se convencerá de que antes de hacer innovacíon alguna en los gobiernos es necesatio 1.o considerar al hombre en el estado de naturaleza, á fin de conocer sus necesidades, y en el de sociedad para establecer sus derechos é indicarle sus deberes: 2.” juzgar el estado. político del pueblo á que se quieren dar instituciones; examinar sus relaciones con sus vecinos, para establecer su dependencia ó independencia segun el sistema general de ellos, y tambien para adaptar las mismas instituciones á este sistema: 3.° examinar la influencia del clima (8) sobre sus usos y costumbres, y determinar en vista de ello cuál es el género de gobierno que mas le conviene (9): 4.o hacer una division proporcionada del territorio para facilitar la ejecucion de las medidas que se han de proponer: 5.o establecer la unidad de accion en todos los resortes de la administracion ; y 6.o considerar la poblacion de este mismo pueblo, la extension de su territorio y la naturaleza de sus producciones , á fin de asegurar la estabilidad del gobierno por medio de una balanza exacta entre las rentas y los gastos. o . Si estuviese encargado de dirigir un pueblo cuya legislacion está completa, se dedicará á examinar profundamente cada una de las partes de la organizacion nacional. Deberá conocer que la primer necesidad de un pueblo es la tranquilidad; y la administracion militar dirigida por su medio hará temblar del mismo modo á los enemigos exteriores que á los que traten de introducir la discordia en lo interior del estado. «... Una discreta division de poderes que señale á cada uno sus obligaciones y su puesto alejará todo motivo de discordia entre los magistrados superiores: la administracion judicial responderá á cada particular de su vida, honor y propiedades (10); y la POLICÍA, indagando los pasos de los malhechores y malentretenidos, impedirá el crímen, anticipándose á los que tratasen de cometerle.

Finalmente, el político reconocerá que si todas las partes de su plan no están perfectamente unidas entre sí, si no son de una naturaleza idéntica, y no parten del mismo principio, deben necesariamente producir una obra viciosa.

No basta, pues, admirar en un gobierno una parte de su administracion con preferencia á otra; es necesario que todos los ramos de que se compone tengan igualmente una juiciosa direccion. El político encargado de una parte de la administracion general no se perfeccionará recorriendo las innumerables obras de los publicistas y de los metafísicos, sino calculando los medios empleados por nuestros antepasados, lo cual solo la historia puede manifestar. Entonces sabrá que los objetos que á primera vista parecen muy indiferentes, son demasiado importantes para la prosperidad de los estados: verá que no puede haber marina sin comercio, éste sin agricultura y sin manufacturas; que no puede existir la agricultura sin brazos, ni las manufacturas sin artes; y el labrador, el artista, el artesano mismo, á quienes hasta entonces habia mirado con desden, serán en lo sucesivo objetos de su aprecio y atenciones.

El estudio de la economía general no será menos interesante parao DIPLOMA

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TICO. Subiendo al orígen de las negociaciones, verá el objeto y, el testo de los tratados concluidos; cotejará los hechos, para deducir de ellos observaciones provechosas; y la Estadística, iniciándole al punto en el conocimiento de los planes adoptados por los soberanos, le facilitará los medios de dar vuelo á su genio, para ser útil al gobierno; y en una palabra, le enseñará lo que pueden en circunstancias importantes la meditacion y la ciencia política unidas al conocimiento del corazon humano.

El que se dedique al estudio de la LEGISLACION, despues de haber examinado los códigos de leyes de los egipcios, hebreos, griegos y romanos, deberá consultar los manes de Licurgo, de Solon , de Seleuco, de Caronda y de Minos. Fijando sus miras en un solo objeto, sin romper los lazos que unen su ciencia á la del político, reunirá todo lo que puede perfeccionar el derecho civil, el criminal, y la policía judiciaria; y estas indagaciones, que algun dia le harán acreedor al aprecio de sus conciudadanos, le servirán de gloria, regularizando y fecundizando todas sus ideas.

Si quisiese meditar sobre el poder de las LEYES religiosas ó políticas, ó juzgar de la naturaleza de las mudanzas que ocasionan

en las costumbres, los usos, las enfermedades, y aun sobre la fisonomía de los pueblos; la historia, que le sirve de maestra, le presenta al Espartano y al Ateniense, al Hebreo y al Musulman, al Ingles y al Español.

Si aun dudase de la impresion profunda que las leyes ocasionan hasta en el carácter de los hombres, no tiene mas que considerar á los Romanos en la época en que Bruto sentado sobre el terrible tribunal condena á su hijo; en la época en que Régulo se entrega generosamente á la muerte, y la en que estos mismos Romanos se convierten en súbditos del sucesor de S. Pedro. Que traiga á la memoria aquellos valientes que siguieron al campo del honor el penacho blanco de Enrique IV de Francia; aquellos brillantes y discretos caballeros de la córte de Luis XIV, y tambien aquellos mismos franceses envilecidos que se presentaban delante de Robespierre, y se dejaban llevar á la muerte como los mas viles de los animales.

Aun cuando todas las partes de la política y de la diplomácia no estuviesen tan íntimamente ligadas á la noble profesion del JURISCONSULTO (11), el que se dedique á ella hallará objetos dignos de meditacion en los hechos principales que el estudio de la economía general presenta á su vista.

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